
En San Diego tenemos una crisis de vivienda. Más de 5,100 casas están vacías, acaparadas por inversionistas millonarios, mientras miles de sandieguinos no encuentran dónde vivir. La Medida A cambia eso al imponer un impuesto a los inversionistas con viviendas no principales que permanecen vacías.
Con la Medida A:
✓ Las casas vacías regresan al mercado — y con más oferta, bajan los costos.
✓ Se generan ingresos para vivienda, infraestructura y servicios de la ciudad.
✓ Cada dólar es auditado — los votantes pueden eliminar el impuesto en cualquier momento.
✓ El 99% de los sandieguinos no paga nada — solo pagan los inversionistas que acaparan casas.